Los Mejores Electrodomésticos
Lunes, 15 Septiembre 
Los electrodomésticos eficientes son aquellos modelos que proporcionan idénticas o mejores prestaciones que otros, consumiendo, sin embargo, mucha menos energía. Suponen una interesante opción de compra si se tiene en cuenta la cantidad de electricidad y dinero que se puede ahorrar a lo largo de su funcionamiento.
Estos aparatos cuentan con un etiquetado especial en el que se establecen siete categorías de eficiencia energética, de la “A” a la “G”. Un electrodoméstico de la clase “G” puede necesitar más del doble de electricidad para funcionar que otro de la clase “A”. Esto puede representar un coste extra en la factura de la luz.
Un frigorífico “A”, por ejemplo, será el que consuma un 45% menos, el “B”, estaría entre un 44% y un 25% menos de la media, el “C” entre un 24% y un 10% menos, el “E”, el que consume hasta un 10% más, y así sucesivamente. En todo caso, esta escala irá variando periódicamente, pues los fabricantes mejoran cada año los electrodomésticos y la eficacia de éstos va aumentando.
Debemos fijarnos en la etiqueta para elegir un buen electrodoméstico. Es común en todas que aparezca, en primer término, el logo del fabricante y el modelo del aparato seguido de la clase de eficiencia energética correspondiente al modelo reflejado mediante una flecha con una letra (de la A a la G) en el interior. El consumo energético viene detallado a continuación, por ejemplo, en el caso de los frigoríficos, teniendo en cuenta que su funcionamiento es ininterrumpido, ese consumo se expresa en Kwh/año, mientras que en lavadoras y lavavajillas se expresa en Kwh/ciclo.
Desde luego, el tamaño el electrodoméstico influye notablemente en el consumo y eso se ha tenido en cuenta a la hora de calcular las clases de eficiencia, estableciéndose el comparativo entre aparatos del mismo tamaño o capacidad de carga. Así un frigorífico de clase “A” de 300 litros de capacidad puede gastar, efectivamente, más electricidad que uno de la clase “G” de 150 litros.
